Quiero cuentos, historietas y novelas
Pero no las que andan a botón.
Yo las quiero de la mano de una abuela
Que me las lea en camisón.
Maria Elena Walsh
Había una vez…y Asi por lo general se inaugura la dimensión novedosa donde la magia tiene lugar. Donde arte, imaginación, cuento, versos y bla, bla, bla abren la puerta para ir a soñar, a jugar. Donde el tiempo no es el del reloj, sino el de las ganas, que borra el hambre y el frió, ¿se acuerdan?
No sólo se redefine el tiempo, también el espacio. Es otro, a gusto de cada uno, pero principalmente separado de todo lo conocido, distinto, en un país lejano, en una tierra cerca de los confines del mundo. Todo construido por palabras, no solo eso, entonaciones, distintas voces.
cha- cha –cha- chaaaan: Sinfonía n°5 de Bethoven, que seria de una película de terror sin música!
Frankenstein, y Drácula son un poroto, ya no dan miedo, pero algunas mariposas en la panza… y si un poco de miedo, el justo, el necesario, para poder tolerar lo desconocido, para que en lugar de paralizante sea lo enigmático, lo que renueva las preguntas, que hay debajo de la cama, el pasillo oscuro, ¡¡cera el placard!! Me tapo con la frazada! Quiero ver pero no quiero ver.
De la mano de la voz, de la mano de una entonación, del amor que se escurre entre esas palabras. Complicidades que se desatan, risas, carcajadas, llantos, nuditos en la garganta, y todo lo que la imaginación permita, suscite en el cuerpo y en el alma.
Es como ir a la plaza, un viaje de ida y vuelta, Con la simple expectativa de ir a jugar.
Dejar ese mundo, lleno de exigencias y obligaciones, para poder ir a jugar, pero para después poder volver, al mundo de los grandes, de los horarios y de las responsabilidades. Ese mundo lleno de convenciones y pactos necesarios par a que podamos convivir.
Es más que nada en los relatos, en esas fantasías, en esas palabras, llenas de gesto, tono, y música donde el niño va constituyendo un alma, se va armando de recursos, se inventa las preguntas y alguna respuesta o alguna manera de responder. Que no son solo las que podemos brindar mama y papa. ¡¡Que alivio!! No tenemos la culpa de todo!!! Pero podemos brindar herramientas y de paso recuperar algo de eso que género nuestra propia alma. Y contar ese cuento también.
Como me encantaban las historias de misterio. En la librería la vendedora me dijo Sra. Esos libros ya están desactualizados, ahora todo lo hacen con la compu, el celular y etc, etc. Que decepción! Pero creo que el ánimo, de la investigación, por los enigmas de pasillos oscuros, por las contradicciones de sus interlocutores siguen vigentes! Siempre otro misterio, otra incógnita. Esa curiosidad, que es motor, es una pasión que puede llevarlos a recorrer los países mas recónditos, los mares mas profundos, los bosques mas espesos, los planetas mas lejanos y volver, con algunas soluciones mágicas y con nuevos sueños. |